Significado del nombre Mariangel

¿Quieres saber cuál es el significado del nombre Mariangel? Si estás buscando el significado de Mariangel estás en el lugar correcto ya que, a continuación, vamos a conocer el significado del nombre de Mariangel y de dónde proviene.

Qué significa Mariangel

mariangel

Mariangel es un nombre femenino de origen latino. Está compuesto por los nombres de María y de Ángel. El significado de Mariangel es el de ‘protección de los ángeles y de María’, por lo que podemos decir que es un nombre que, en cierto modo, está bendecido.

Cualidades del nombre de Mariangel

Mariangel es una mujer simpática y divertida. Se lleva bien con todo el mundo, es más, es difícil ver a Mariangel sola, sin nadie a su alrededor. Además de esto, Mariangel es una mujer segura y fuerte, aunque en ocasiones puede parecer frágil y sensible.

Algo que caracteriza, sin ninguna duda, a Mariangel es que tiene un optimismo contagioso. Siempre ve el vaso medio lleno. Asimismo, es una mujer creativa y muy habilidosa en los trabajos manuales, una cualidad que usará en muchas ocasiones para complacer a sus amigos.

Eso sí, en ocasiones puede tener cierta tendencia a sufrir depresiones, especialmente en los momentos más difíciles ya que tiende a aislarse.

Mariangel en el amor

En pareja, Mariangel es una mujer sensible y muy dulce. Solo quiere hacer feliz a la otra persona. Ahora bien, es bastante complicado conquistar el corazón de Mariangel. La persona que lo haga deberá sentirse muy afortunada por ello.

Mariangel en la familia

Le divierte mucho estar en familia, es más, le encantan las reuniones familiares a las que no falta nadie. A todo esto hay que añadir que Mariangel no es una buena anfitriona, por lo que siempre irá de invitada a la casa de sus familiares.

Como madre, Mariangel será muy optimista y cariñosa, aunque también autoritaria con sus hijos.

Mariangel en el trabajo

Debido a su forma de ser, Mariangel es perfecta para trabajos relacionados con el ámbito comercial o la representación. Podremos verla trabajar como representante, como periodista e incluso como vendedora sin ningún tipo de inconveniente.